Dedicatoria

Fernando Maciá

Somos enanos a hombros de gigantes: dedicado a todos aquellos profesores que, con sus conocimientos, su paciencia, también con su ejemplo, me enseñaron a pensar. En especial a Emilio Sirera, Ángel Luis Prieto de Paula, Felipe Sahagún y Francisco Cabrera.
Gracias, maestros.

Quién es quién

En esta ocasión, pensé que nada mejor que dedicarle el libro a mis maestros, a aquellos profesores que fueron mucho más que eso: los que realmente me retaron a superar mis límites y fueron capaces de compartir su conocimiento a través del entusiasmo, la dedicación, la rigurosidad, pero también con cariño.

Emilio Sirera

Fernando Maciá y Emilio SireraEmilio Sirera Puerto fue mi primer maestro y tuve la suerte de tenerlo como profesor en el Colegio Salesiano María Auxiliadora de Villena, en los cursos de primero, tercero y quinto de lo que entonces se llamaba la E.G.B. (Educación General Básica). D. Emilio –como nos dirigíamos los alumnos a los profesores– fue un ejemplo como persona y como profesor, y de él aprendí valores como el respeto, la tolerancia, el amor por la lectura, la obsesión por la ortografía y por el trabajo bien hecho.

Ángel Luis Prieto de Paula

Ángel Luis Prieto de PaulaTener a Ángel Luis Prieto de Paula como profesor de literatura durante mis años de BUP (Bachillerato Unificado Polivalente) en el Instituto Hermanos Amorós de Villena fue un auténtico privilegio.

Ángel Luis me contagió el gusto por la poesía de clásicos como Quevedo, pero también de los poetas de la generación del 98 y del 27. Orador locuaz y escritor privilegiado, aprendí de él el amor por la rigurosidad ortográfica, la riqueza léxica y la corrección gramatical.

Su concepto del lenguaje como soporte del pensamiento me convenció de que sin un lenguaje rico es imposible entender y desarrollar nuevas ideas y conceptos.

Ángel Luis tiene publicados varios libros de poemas, ensayos y manuales sobre literatura y actualmente es catedrático en la Universidad de Alicante.

Felipe Sahagún

Felipe SahagúnDe todos los profesores de mi paso por la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, me dejó una profunda huella Felipe Sahagún (v. Felipe Maraña Marco), a quien conocía de ver sus abrumadoras síntesis de la situación internacional en los telediarios de la 1 del fin de semana.

Su capacidad de relacionar datos y circunstancias para encuadrar cada hecho en el marco correspondiente y juzgarlo en función de ese escenario era, simplemente, alucinante. Así que verlo entrar en clase y disfrutar de él varias horas a la semana durante el último año de carrera fue un auténtico placer.

Felipe Sahagún es miembro del Consejo Editorial del periódico diario El Mundo y es profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Complutense de Madrid.

Paco Cabrera

Paco CabreraLo que sé de marketing lo aprendí durante el Master en Dirección de Marketing de Fundesem (ahora Fundesem Business School). Y de quien más aprendí fue del entonces director de este programa: Paco Cabrera. Lo conocí durante un curso de la Cámara de Comercio en Villena y él me animó a cursar este programa en esta escuela de negocios de Alicante.

Él accedió también a confiarme la primera oportunidad de ponerme delante de un grupo de alumnos cuando empecé a dar clase en Fundesem y me ayudó en múltiples ocasiones en mi vida profesional de todas las formas imaginables. Sé que probablemente si no hubiera conocido a Paco Cabrera, hoy mi vida profesional sería completamente diferente y por ello estaré siempre en deuda con él.

Sirva esta dedicatoria como emocionado homenaje y agradecimiento al importante papel que cada uno de estos maestros ha jugado en mi vida.

Javier Gosende

Para mi esposa Anahis y mis hijos Leandro y Martín, protagonistas de mis aventuras preferidas del día a día.